CAMPAÑA DE ÓPTICAS DE TRES CANTOS ASOCIADAS A ASECATC

"CON LA VISTA DE LOS NIÑOS NO SE JUEGA"

Publicamos, íntegramente, un artículo del diario ABC de hace 5 años, pero que aun siguiría vigente. El artículo comienza con la frase:

"No es lo mismo mirar que ver"

"Sara Bueno, profesora del grado Óptica, Optometría y Audiología de la Universidad CEU San Pablo advierte de la impohrtancia de la salud visual para los resultados académico"

ABC Familia https://www.abc.es/familia-vida-sana/20140913/abci-mirar-estudio-201409111229.html

Actualizado:

13/09/2014 01:47h

Una vez más, al empezar el curso académico surgen temas relacionados con todos los factores que pueden incidir en que nuestros hijos vayan a obtener un adecuado rendimiento en sus estudios. Aspectos como descansar por la noche un número de horas suficiente, la adecuada nutrición y factores de tipo emocional y afectivo deben ser considerados, ya que cada uno en su medida, colaborará en la obtención de los mejores resultados para cada niño. Pero hoy vamos a hablar de la vista, ya que un adecuado rendimiento visual es otro factor fundamental en el proceso de aprendizaje.

Con ello nos referimos, por una parte, a las necesarias revisiones para determinar su agudeza visual en las que se detectan y corrigen los defectos de refracción que pudiera haber. Sabemos que más del 80% de la información que un niño en edad escolar aprende la recibe por vía visual, no es difícil llegar a la conclusión de que cualquier problema visual será también responsable de que el proceso de aprendizaje se vea afectado.

El niño no podrá rendir como el resto de sus compañeros, o para conseguirlo necesitará un esfuerzo y un tiempo mayor. Esto sucede cuando un niño no alcanza a ver bien lo que el profesor escribe en la pizarra o le cuesta seguir la lectura del libro.

Por otra parte, tener una buena agudeza visual no siempre es sinónimo de buena visión. O dicho de otra manera, el niño puede tener una buena capacidad para ver o identificar objetos, dibujos, letras a la distancia a la que deben ser vistos, pero puede que existan otros problemas: de enfoque, de visión periférica, de coordinación ojo-mano, entre otros. Este será el caso de un niño que tenga una agudeza visual del 100%, pero que no sea capaz de mantener el enfoque durante un tiempo, se cansará enseguida cuando tenga que leer un libro, o tenga que estar escribiendo.

 

Todos los años, al empezar el nuevo curso, una correcta revisión optométrica del alumno nos proporcionará la seguridad de que el sistema visual empieza el curso en plena forma, tanto en «cantidad» como en «calidad».